
Esta es sin duda una de mis montañas preferidas del Pirineu de Lleida: les agulles d´Amitges (al fondo el Tuc de Saboredo). Como mínimo una vez al año acudo "religisioamente" hasta el refugio para pernoctar y fotografiarlas con las diferentes luces que ofrece el día. Este año decidí acercarme en invierno y el paisaje es absolutamente distinto a otras épocas del año: no hay árboles ni flores, no hay caminos, no hay jeeps, no hay gente... y a pesar de la dureza del camino, la sensación de soledad y belleza es abrumadora. En el momento de la foto se podía escuchar perfectamente el silencio...






